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Miércoles, 04 Octubre 2017 07:08

DÍA EUROPEO CONTRA LA DEPRESIÓN, 5 DE OCTUBRE

depresion

INTRODUCCIÓN

La Depresión (del latín Depressus, abatimiento) es uno de los trastornos psiquiátricos más antiguos de los que se conoce; según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión afecta a 300 millones de personas en el mundo y advierte que una de cada cinco personas llegará a desarrollar un cuadro depresivo en su vida, siendo una de las principales causas de discapacidad. En España las personas que presentan Depresión Mayor en algún momento de su vida (prevalencia-vida) es del 10,6 % y del 4% los que lo presentaron en los últimos 12 meses (prevalencia-año), habiendo altas tasas de comorbilidad y cronicidad. La relación de estas patologías crónicas y la depresión es compleja, ya que la depresión predispone a su padecimiento y al mismo tiempo la presencia de las mismas incrementa la posibilidad de tener depresión. También es un hecho que la Depresión es el trastorno mental más costoso en Europa, representando el 33 % del coste mental destinado a salud mental, neurología y neurocirugía.

El término Depresión es un cajón desastre que agrupa a diferentes variantes o subtipos. A un cuadro clínico lo podemos caracterizar tanto por su sintomatología como por los mecanismos que lo producen o sostienen. En éste caso nos encontramos con síntomas poco rigurosos que probablemente obedezcan a causas muy diferentes. En la actualidad no existe un perfil claro de biomarcadores asociados con la depresión que pueda ser usado para el diagnóstico de la enfermedad.

DEPRESIÓN: CAUSAS, FACTORES DE RIESGO

Las depresiones agrupan a un conjunto de síntomas -no todas las personas padecen los mismos síntomas- de predomino afectivo (tristeza patológica, apatía, anhedonia, decaimiento, irritabilidad, fatiga y falta de energía…….), junto a síntomas de tipo cognitivo (esquemas negativos, pensamientos automáticos, distorsiones cognitivas y creencias disfuncionales) y quejas somáticas inespecíficas: dolores y malestares persistentes, disfunciones digestivas, alteraciones del sueño. Es decir, podemos hablar de una afectación global psíquica y física, haciendo especial énfasis en la esfera afectiva.

La depresión es más común en las mujeres que en los hombres. La mujer es especialmente vulnerable en las semanas posteriores al parto, cuando los cambios hormonales y físicos, junto con la nueva responsabilidad por el recién nacido pone a prueba su equilibrio emocional. En la mujer el cuadro depresivo suele expresarse a través de la tristeza, inutilidad o culpa, mientras en el hombre lo que suele mostrar es irritabilidad y pérdida de interés en las actividades que antes resultaban placenteras. Lo emocional está socialmente penalizado en el hombre.

En los ancianos la depresión puede pasar desapercibida por mostrar síntomas menos evidentes, dificultad para reconocer sentimientos de pena o tristeza, o bien padecer distintas enfermedades orgánicas y estar siendo polimedicados.  A veces, simula un cuadro de demencia senil, hablándose entonces de pseudodemencia depresiva. Las tasas más altas de suicidios se dan entre los mayores de 80 años.

El niño deprimido puede simular estar enfermo, rehusar ir a la escuela, juega menos o deja de hacerlo, no quiere separarse de los padres, o tiene miedo de que fallezcan.

En la primera infancia pueden desarrollar síntomas atípicos como somatizaciones difusas, trastorno de la alimentación, enuresis…. En cambio, el adolescente es más proclive a expresar mal humor, conductas desafiantes, disminuir su rendimiento escolar. A veces es difícil establecer si un niño o un adolescente están pasando por una fase de su desarrollo o está verdaderamente deprimido.

CAUSAS

No existe una causa única conocida de la Depresión o Depresiones. Más bien, parecen que son el resultado de una combinación  de factores genéticos, bioquímicos y psicosociales, sin que hasta el momento haya sido posible establecer su totalidad ni las múltiples interacciones entre ellos.

Los familiares de primer grado de pacientes con trastorno depresivo mayor tienen el doble de posibilidades de presentar depresión que la población general, proporción también importante en los de segundo grado. Pero hasta ahora, no podemos precisar el riesgo que proviene de los factores genéticos y del ambiente familiar compartido.

La base biológica de la Depresión se ha explicado tradicionalmente por un déficit en las monoaminas biológicas, (serotonina, noradrenalina, dopamina….). Por este motivo, los medicamentos antidepresivos se han clasificado de acuerdo a sus mecanismos para mejorar la transmisión monoaminérgica. Actualmente se está investigando en la presencia de un polimorfismo del gen que codifica el transportador de la serotonina, lo que producirá una disminución del transporte de este neurotransmisor. Se espera encontrar un predictor de la respuesta al tratamiento antidepresivo.

Clínicamente constatamos que los traumas, la pérdida de un ser querido, o de un ideal, una relación dificultosa o cualquier situación estresante o significativa puede provocar un episodio depresivo. Episodios de depresión subsiguientes pueden ocurrir con o sin una provocación evidente.

DIAGNÓSTICO

Los criterios diagnósticos de depresión más utilizados, tanto en la clínica como en la investigación, son los de la Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud (CIE 10 – Episodios Depresivos, Trastorno Depresivo recurrente, Trastorno Depresivo Persistente, Trastorno Adaptativo con ánimo depresivo……) y los de la Clasificación de la American Psychiatric Association (DSM V).

El diagnóstico se suele plantear a partir de los datos observacionales, a veces insuficientemente precisos y la subjetividad del paciente y familiares. Entre los primeros cabe mencionar el deterioro de la apariencia y el aspecto personal, enlentecimiento psicomotriz, tono de voz bajo, facies triste, labilidad emocional, llanto fácil…. Entre los segundos los reseñados anteriormente (ánimo depresivo, pérdida de interés, aumento de la fatigabilidad…..)

La base para distinguir estos cambios patológicos de los ordinarios viene dada por la Persistencia de la clínica, su Gravedad, y el grado de Deterioro funcional y social.

TRATAMIENTO

El tratamiento con antidepresivos es el único que ha demostrado una evidencia científica de efectividad en la Depresión Mayor. No se han evidenciado diferencias entre la eficacia de los diferentes tipos de antidepresivos. En la actualidad se emplean, fundamentalmente, por sus menores efectos secundarios, los inhibidores de la recaptación de la serotonina, noradrenalina y dopamina….. (ver causas de la depresión) por tener menores efectos secundarios. Los antidepresivos tricíclicos han disminuido de forma muy acusada en su consumo, siendo anecdótico en el caso de los inhibidores de la monoamina oxidasa.

El consumo de antidepresivos se ha triplicado en los últimos diez años. Este mayor uso de los antidepresivos podría explicarse por el aumento de la incidencia de los Trastornos del Estado de ánimo; por la mayor detección diagnóstica por parte de los médicos de atención primaria y también habría que tener en cuenta como se está MEDICALIZANDO los problemas de la vida cotidiana.

La Psicoterapia puede ser útil en los pacientes deprimidos. Tenemos evidencia científica que al menos tres tipos de psicoterapia son eficaces: Psicoterapia interpersonal, cognitivo conductual y psicoterapia dinámica breve. Dichas psicoterapias son muy distintas en cuanto a su MODELO TEÓRICO. Es probable que su eficacia se deba a que actúan sobre niveles distintos de la Depresión y también a la fuerte carga emocional con el terapeuta.

En Resumen: debido a su alta prevalencia, a su impacto en la salud y a un papel como uno de los principales factores de riesgo de suicidio, la Depresión es un DESAFIO tanto a nivel individual como para los Sistemas Sanitarios y la Sociedad.

Fdo.:    Dr. José Abad 

Coordinador Nacional de Psiquiatría Grupo ASISA

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